El mundo de las ilusiones ópticas nunca dejará de sorprendernos. Nos engañan, nos dejan ojipláticos y nos fascinan. Os dejo aquí un pequeño ejemplo con este trabajo de Clemenger BBDO para General Electric: un motor en movimiento en el papel de una revista.
Como poco es una manera de destacar entre todos los anuncios de esta revista profesional. A veces esta bien dejarnos engañar por nuestros ojos.
No sé si se puede realmente culpar a las marcas de un caso como el que os traigo hoy, pero realmente no dice nada bueno de los consumidores. No sé si recordáis que hace un tiempo Fantastic Delites creó una máquina que ponía al público a prueba para ver hasta donde llegarían por un sampling gratis. Pues bien, la misma marca y bajo el mismo concepto, ha hecho llegar a su público potencial hasta un punto dantesco.
Pongámonos en contexto: todo este ruido viene por el experimento que Clemenger BBDO realizó para poner a prueba el atractivo de la marca. Una especie de laboratorio de ratones en el que los roedores son sustituidos por personas. No sólo porque se disfrazan de ellos, sino porque los ponen a correr en una rueda de ejercicio de una jaula gigante. Y el objetivo de esta carrera no es más que conseguir una muestra gratis de producto.
Todo esto se ha convertido en un espectáculo de golpes y de momentos propios de una comedia de slapstick que se ha difundido por la red como la pólvora. Es evidente que ninguno de los participantes realiza esta prueba coaccionado, pero aún así esta acción tiene un punto de humillación que tal vez sea innecesario para llevar a prueba un concepto.
Me gustaría abrir esto a debate: ¿creéis que esta acción está “legitimada” por la capacidad de elegir de los participantes o que no se debería fomentar el “espectáculo” a cualquier precio? Hasta cierto punto recuerda un poco al telebasura sí/telebasura no. Es decir, es obvio que la gente hará lo que quiera, pero no sé hasta que punto las marcas deberían poner a sus consumidores en estos bretes.
Digan lo que digan los gurús del marketing, al consumidor no hay que ponerle siempre todo en bandeja. Si hay algo que está claro es que las cosas que uno gana con su propio esfuerzo saben mejor. De esta base han partido los creatidos de Clemenger BBDO Adelaide a la hora de crear esta máquina de sampling en Australia.
La Delite-O-Matic es la máquina de vending/sampling que han creado para Fantastic Delites. Un artilugio que en principio funciona como una máquina normal, pero no todo iba a ser tan fácil. Requiere un pequeño esfuerzo por parte de los usuarios.
Gran manera de generar interactividad, con un camino en el que importa prácticamente más el reto impuesto que el reto. Y una forma diferente de crear un sampling.
Sí, sé que con los tiempos que corren el título del post suena a cachondeo, pero a la comunicación que es lo nuestro. En este caso, el banco australiano NABllevó a cabo una curiosa acción en la que premiaba la honestidad de la gente. Y la manera en la que lo hicieron fue esta:
Un reconocimiento expreso a unos valores con los que el banco se quiere asociar. Tal vez unidos de una manera excesivamente teatral, pero llama la atención. La acción fue ideada y ejecutada por Clemenger BBDO Melbourne.