Aunque dé un poco de asquete, esta valla de Orpheaes un ejemplo brillante de como demostrar la eficacia de un producto. Si tu producto es realmente bueno haciendo algo, ¿por qué no mostrarlo?
Publicidad exterior de eficacia comprobada, cortesía de Publicis Milán.
Dinero llama a dinero. En esto habrá pensado la gente del banco canadiense Vancitypara realizar esta campaña de publicidad exterior. Un montón de monedas y una valla es suficiente para montar un reclamo espectacular.
Me pregunto cuanto hubiera durado ese dinero si lo hubieran puesto en España xD
Hay mensajes que no deben ser vistos por todo el mundo. En el caso de los niños maltratados por sus padres es complicado que se alejen de sus agresores y encontrar una salida de esa situación. Para brindar ayuda a todos estos chicos se ha ideado un mupi que ofrece dos puntos de vista distintos dependiendo de la altura de quien lo ve.
Esto sí es segmentación. Brillante trabajo de GreyEspaña para la Fundación Anar.
Por desgracia hoy os traigo este caso de creatividad aplicada a la publicidad exterior. Digo por desgracia porque, aún siendo un gran ejercicio creativo, la realidad que muestra es triste. Muy triste. Una verdad dolorosa que afecta a gran parte del mundo.
Este mupi parte de la Sociedade Civil Solidária de Portugal y pretende hacer hincapié sobre como la crisis afecta a la vida de las personas. Realizado por la agencia Fuel.
“Seis de cada diez mujeres se avergüenzan de su cuerpo”. Esto reza la espectacular súper lona de Doveque la gente de McCann Erickson Israel ha instalado en un de los lugares más transitados de Tel Aviv. No pasa ni mucho menos desapercibida, ni por su tamaño, ni por su mensaje brillantemente conceptualizado.
La empresa bielorrusa Manufactura se dedica a realizar impresiones sobre tela. Como gran parte de sus ingresos vienen del mundo publicitario, decidieron ir al International Festival of Advertising and Marketing a vender sus servicios y a demostrar de lo que eran capaces. Y metidos en faena, buscaron llamar la atención en un lugar en el que casi todos los asistentes tenían la mirada puesta: en las shortlist.
El listado de finalistas fue impreso en calzoncillos (short in shorts): un curioso juego de palabras que, viendo los resultados y lo económico de la acción, funcionó bastante bien. Seguro que algún premiado se los quiso llevar de recuerdo.