La pregunta del título se resuelve con un voluntario, unos cuantos botellines y una ruta que va de Mongolia a Bangkok.
Nada de dinero ni mapas. Sólo cervezas Heinekenpara intercambiar por favores que le lleven a su destino. Un viaje que, por supuesto, está siendo grabado y aquí podéis ver su primer episodio (el resto podéis verlo desde el canal de Youtube de Heineken Singapur).
En Corea del Sur existe una gran competencia en lo que se refiere a las grandes cadenas de venta de café para llevar. Dunkin´ Donuts no era ni mucho menos la primera opción de los coreanos a la hora de tomar su café mañanero, ya que era percibida como un establecimiento de bollería (es lo que tiene tener en el nombre la palabra donuts) antes que una cafetería. Para cambiar esto, Cheilbuscó la manera de conseguir estimular los instintos cafeteros de todas aquellas personas que viajaban hacia sus respectivos trabajos en bus. Y nada mejor que una campaña integrada a la perfección… y con olor a café.
Un poquito de marketing sensorial olfativo, una cuña que active el mecanismo y unos cuantos mupis perfectamente situados conforman esta genial acción. ¿Quién se puede resistir a un café en estas condiciones? Yo, como adicto confeso, no. Esta acción tiene su tiempo, pero si mal no recuerdo no os había hablado de ella. Creo que merece la pena.
Hemos llegado a un nivel que muchas marcas ya empiezan a tener claro el camino a seguir: proporcionar a su público cosas que merezcan la pena. Ya no basta (en la gran mayoría de los casos) con tener un buen producto o servicio, o contar con el beneficio de una marca conocida. La existencia de cada vez más competencia ha conseguido crear una sociedad en la que los productos apenas se diferencian. Y si no existen diferencias entre ellos, la comunicación debe crear esa diferencia.
La comunicación unidireccional poco a poco va a menos por sentido común: hablar de uno mismo no resulta interesante a menos de que lo que digas coincida con los intereses de tu oyente. Debes entretener a esa persona que tienes enfrente para que realmente te termine escuchando. Ya se sabe que se cazan más moscas con miel que con vinagre. Y el ejemplo que os oigo, aparte de curioso, es uno de esos que hacen que tengas ganas de encontrarte publicidad delante (sobre todo si eres tío).
En Brasil, el chart musical Billboardha hecho posible este genial montaje en baños públicos. Tengo la duda de si al apuntar con el chorrito a los puntos suena la guitarra, pero si lo hace (cosa que creo) la diversión y el cachondeo está asegurado. Una forma de entretener al público, hasta en los lugares más recónditos. Al fin y al cabo, cualquier lugar es bueno para divertirse
Estamos hartos de ver mappings (por lo menos yo, que me aburren ya un poco), pero es lícito decir que el que traigo hoy es distinto a todos los que he visto por el momento. Bajo el concepto Explore your dual world (apoyando el lanzamiento del primer Samsungcon dos tarjetas SIM) en Portugal se han marcado esta curiosa pieza audiovisual con un tipo como lienzo.
¿Qué será lo siguiente en ser “mapeado”? Hagan sus apuestas.
EDIT: me comenta @PepeBorras vía Twitter que el artista japonés Daito Manabe ya hizo sus cositas con el face mapping el pasado año. Gracias por el dato, no lo conocía
Ya con anterioridad la cerveza Andes se ha manifestado como la gran rescatadora del juerguista. No hay más que recordar acciones como el Friend Recovery o el Teletransporter: dos acciones que daban la oportunidad al consumidor de hacer lo que más le apetecía: ir de cervecitas con sus colegas. Más allá de las obligaciones, la marca se presentaba como una especie de adalidad de la causa cervecera y un rescatador de esos que aparecen en el último minuto para desactivar una bomba. De esos que te hacen suspirar aliviado.
Pues bien, la marca sigue fiel a su estilo y ha implementado El Gran Rescate. Durante dos meses fueron reuniendo en Facebookformularios enviados por sus fans. En esos formularios la gente pedía que se les rescatase de algún acontecimiento de esos de asistencia obligatoria de los que sólo una gran excusa te puede librar. Bodas, comuniones, funciones escolares… whatever.
Con una gran puesta en escena y un sentido de la oportunidad imposible, Andes aporta valor con una acción en beneficio de sus consumidores. Un rescate para que puedan ir a disfrutar. Un trocito de libertad en un mundo saturado de obligaciones.
Siempre he sido de la opinión de que las organizaciones deben de ayudar a mejorar un poco la vida de la gente y hacer cosas por ellos. No sé si éste es el mejor ejemplo de lo que os digo, pero desde luego la marca se presta al rescate de sus usuarios como si fuera un Robin Hood moderno. Esto es un rescate de la (aburrida) vida real y lo demás son tonterías.
Una acción publicitaria tiene el mismo problema que una persona entre la multitud: por mucho que quiera que la vean, lo tiene complicado. El maremagnum publicitario de los últimos años ha hecho que sólo los mensajes realmente notorios lleguen a calar y acaben haciéndose notar. Vamos, que entre cientos de opciones iguales, sólo se percibe la que destaca. Esto me ha quedado muy gestáltico, pero es una verdad como un templo. Las marcas que no se hacen notar, pasan sin apenas difusión. Y hay que recordar que está en juego dinero. Mucho dinero.
La (fabulosa) agencia brasileña AlmapBBDO tuvo esto en cuenta esto para hacer destacar a la marca de cervezas Antarctica. En el pasado carnaval de Rio de Janeiro, era complicado hacerse notar entre tal cantidad de gentío. ¿Cómo hacerlo? Pues con la herramienta habitual en estos tiempos para encontrar las cosas: un GPS. Pero como es complicado que todos los posibles consumidores lo tengan, mejor crear una especie de GPS inverso: el “GPS da Boa”.
Un simple globo que servía de punto de referencia a todas aquellas personas que buscaran un vendedor de cervezas. Al fin y al cabo, suele ser mucho más efectivo que los demás sepan donde te pueden encontrar que gritar a los cuatro vientos que estás allí. La acción habla por sí misma. Genial.