Tres puntos es para aficionados. O por lo menos eso dicen desde Old Spice, uno de los caballos de batalla en los últimos años del casi extinto hombre-macho. En esta ocasión se han adentrado al mundo del baloncesto para crear un sencillo ambient con el cual separar a los niños de los hombres: la línea de 10 puntos.

Esta acción se ha llevado a cabo en algunas canchas húngaras por parte de la agencia Kirowski Isobar.

La he visto en Ads of the world.

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