En su compromiso con el arte, Absolut siempre busca nuevas maneras de crear experiencias artísticas a la altura de sus consumidores. La última de ellas lleva por nombre Absolut Blank Live y es realmente espectacular: una instalación en la que la botella icónica de Absolut es el lienzo y las brochas los propios consumidores.
La marca de vodka ofrece una experiencia única en la cual el público puede crear arte audiovisual. Primero eligen una canción y mientras bailan se capturan sus movimientos y se transforman en trazos y en ondas que crean una obra de arte totalmente individual basada en sus bailes.
Espectacular manera de hacer a los fans partícipes de la marca, creando piezas únicas. Chapeau.
He encontrado esta acción en Branding magazine.